HORACIO BERRETTA

 

Eran los días de 1967. El mundo establecía sucesos que los tiempos se verían obligados a recordar. Martín Luther King denunciaba el genocidio perpetrado por el ejército estadounidense en Vietnam y miles de personas comenzaban a marchar, en el mismo país, contra la guerra; Grecia sufría un golpe de estado y se instauraba una dictadura militar; el Cercano Oriente era sacudido por la Guerra de los Seis Días; Ernesto Guevara era ejecutado en La Higuera. También ocurrían el lanzamiento del emblemático Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band por Los Beatles; Los Gatos editaban “La Balsa”, considerado el punto inicial del rock argentino; Gabriel García Márquez publicaba “Cien Años de Soledad”.

Eran también los días en que Horacio Berretta concretaba, en la comarca cordobesa, el inicio de una idea, el andar de un camino, la gestación de un grupo que resultaría el germen del Centro Experimental de la Vivienda Económica y la semilla de AVE. Para agregar algo más sobre su vida y su obra basta con recorrer esta página, con pulsar cada uno de sus vínculos: en cada acción realizada, en cada investigación emprendida está su participación, directa muchas veces, orientadora en casi todas, inspiradora siempre. 

Desde la fundación hasta el retiro activo de su actividad laboral en 2001 fue Director de CEVE y hasta 2007 ejerció como Presidente de AVE. Pero hasta su último día entre nosotros, Horacio honró a la Asociación de Vivienda Económica siendo su Presidente Honorario. Y desde su casa, en una pequeñísima buhardilla donde se concentraba a pensar, que era una de sus maneras más intensas y productivas de trabajar, hasta que bajó por última vez la estrecha escalera caracol que lo aislaba y a la vez lo unía a su familia, a nosotros, a su pasión por la humanidad, siguió pintando sus emociones y escribiendo sus utopías.
Eso nos legó. Esto nos queda.